El rey Carlos III y su nuera, la princesa Catalina de Gales.

Carlos III y Catalina dejan el hospital e inician período de convalecencia

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El rey Carlos III y la princesa Catalina de Gales / Fotos: AFP
El rey Carlos III y la princesa Catalina de Gales / Fotos: AFP

El rey Carlos III y su nuera, la princesa Catalina de Gales, esposa de su hijo mayor, Guillermo, dejaron el lunes el hospital en el que estaban ingresados, tras sus operaciones de próstata y del abdomen, informaron fuentes oficiales, y suspenderán sus apariciones públicas.

EL DEBER

El rey Carlos III de Inglaterra y su nuera, la princesa Catalina de Gales, esposa de su hijo mayor, Guillermo, dejaron el lunes el hospital en el que estaban ingresados, tras sus operaciones de próstata y del abdomen, informaron fuentes oficiales, y suspenderán sus apariciones públicas programadas en próximas fechas.

Carlos III había sido operado el viernes de una hipertrofia «benigna» de la próstata en The London Clinic, un centro privado londinense en el que Catalina de Gales había ingresado hace trece días para someterse a una misteriosa cirugía «abdominal».

«La princesa de Gales ha regresado a su casa en Windsor para continuar recuperándose de la cirugía. Está teniendo una buena evolución», informó primero, a mediodía del lunes, un comunicado oficial.

Tres horas después, era el turno de su suegro, el rey Carlos III, que dejaba a su vez el centro hospitalario.

«El rey fue dado de alta esta tarde en el hospital tras el tratamiento médico previsto y ha reprogramado sus próximos compromisos públicos para permitir un período de recuperación», informó el Palacio de Buckingham en un comunicado.

El monarca de 75 años, vestido con traje y abrigo negros, saludó a la multitud que lo esperaba cuando salía de The London Clinic, acompañado de su esposa Camila.

Misteriosa dolencia

La misteriosa  hospitalización de Catalina acaparó estos días la atención de una opinión pública británica pendiente de su dolencia, tras los pocos detalles sobre su cirugía «abdominal».

La operación de la princesa, de 42 años, uno de los personajes más populares de la realeza, que la mantuvo ingresada trece días, creó interrogantes sobre su dolencia.

Tras su intervención, que «fue un éxito», según un comunicado oficial, Catalina anuló todos sus compromisos oficiales hasta el final de las fiestas de Pascua, el 31 de marzo.

«El hecho de que la princesa permanezca en el hospital durante gran parte de los próximos quince días indica una operación seria», escribió The Times al día siguiente del anuncio del ingreso de Catalina.

Tras conocerse su hospitalización, que se hizo pública el 17 de enero, un día después de su ingreso, medios británicos descartaron que padezca cáncer.

Aunque, «dado el tiempo que se espera que esté en el hospital y su lento regreso a los deberes reales, es poco probable que su cirugía haya sido menor», explicó The Times. 

«La cirugía abdominal puede referirse al estómago, el apéndice, los riñones o el intestino, o el sistema reproductivo», añadió el diario.

El secretismo en cuanto a la operación de Catalina, chocó con la transparencia respecto a la dolencia de Carlos III, que fue operado el viernes de una hipertrofia «benigna» de la próstata.

Transparencia en el rey

Las precisiones se hicieron públicas para animar a los ciudadanos varones a hacerse pruebas, puesto que la monarquía no suele dar en general muchos detalles clínicos.

Y la iniciativa de la casa real tuvo éxito, ya que se dispararon las visitas a la página dedicada a esta dolencia en el sitio del NHS, el servicio público de salud británica.

En las 48 horas posteriores al anuncio del problema de próstata del rey, se registraron 26.000 visitas a la página, frente a una media de 1.400 diarias en fechas precedentes.

La organización benéfica Prostate Cancer UK informó también que había observado un aumento de más del 100% en el número de personas que utilizaban su verificador de riesgos en línea al día siguiente del anuncio.

Los problemas de salud de Carlos y Catalina dejan a la monarquía estos días sin tres figuras importantes, ya que Guillermo también ha decidido suspender su presencia en actos públicos para estar junto a su mujer.

La reina Camila será por tanto casi el único miembro de la primera línea real en activo en las próximas fechas.

A esos dos problemas de salud en la realeza se unió el anuncio el domingo de que la duquesa Sarah Ferguson, antigua esposa del príncipe Andrés, hermano de Carlos III, padece un «melanoma maligno», un cáncer de piel.


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