El padre de Benito, el niño encadenado, se presenta a la Fiscalía.

Compartir Noticia

Horas después de rescatar a Benito, un niño de 9 años que estaba encadenado del cuello con un candado a una bicicleta por extraviar un celular, el progenitor se presentó ante el Ministerio Público de Vinto para prestar su declaración por los delitos de violencia familiar y privación de libertad, sin embargo, fue citado para la siguiente semana.

El caso conmocionó no sólo a Cochabamba sino a todo el país, porque el pequeño estaba rodeado de moscas, completamente descuidado y deprimido, según relataron los policías que acudieron al rescate tras la denuncia de los vecinos de la zona de Montecato, donde está ubicada la vivienda.

“Nos ha impactado, no ha faltado personal que ha derramado lágrimas viendo la realidad en la que los niños estaban”, dijo el comandante regional de Quillacollo, Ivan Luque.

Junto con Benito, la Policía y la Defensoría de la Niñez y Adolescencia encontró a otros seis hermanos. La mayor, Elva, de 17, Elmer de 15, Lucy de 13, Vilma de 6, Juan José de 4 y Elvia de un año. Todos, según Luque, presentaban una misma situación de descuido y abandono por parte de sus padres.

Según los vecinos, el maltrato que reciben los menores es frecuente por parte de la madre y padre, incluso relataron que los niños eran enviados a vender dulces o pedir dinero en la calle, mientras la madre se quedaba en su casa.

El oficio del padre es albañil, razón por la que no pasaría mucho tiempo en la vivienda. “Entrar a ese domicilio era, lamentablemente, un escenario de tristeza total, evidente la fractura a la ley nada menos que por los padres”.

El responsable de Seguridad Ciudadana de Vinto, Hernan Cueto, señaló que la Defensoría de la Niñez y Adolescencia se hizo cargo de los siete menores que, en primera instancia, fueron entregados a la tía materna; sin embargo, buscan la posibilidad de un centro de acogida debido a que la pariente informó que no podría hacerse cargo de los menores debido a que no cuenta con los recursos económicos necesarios.

“Nos ha impactado, no ha faltado personal que ha derramado lágrimas viendo la realidad en la que los niños estaban”


Compartir Noticia

Comentarios