Choquehuanca, lejos del poder de decisión y cerca de allegados a Evo.

Compartir Noticia

David Choquehuanca estaba solo en medio de la multitud. Era el martes, el día que se desarrolló el “wiphalazo”. El vicepresidente llegó a la ciudad de Oruro sin la compañía de ministros ni autoridades de peso, solo algunas de la región. Choquehuanca aparece en algunos actos, una mayoría impulsados por la filosofía del Vivir Bien. No aparece en muchos con Luis Arce y se debilitó su poder de decisión. Aun así, está rodeado de gente que fue cercana a Evo Morales y Álvaro García Linera, como el exministro Rubén Saavedra y el exmagistrado Rudy Flores.

Choquehuanca ya había marcado distancia de varios actos políticos del MAS. No fue al congreso masista en el trópico cochabambino. Al vicepresidente se lo nota en contrasentido en varias decisiones asumidas en los últimos meses por el partido oficialista o, simplemente, se lo nota ausente en el poder de decisión.

La última vez que Arce y Choquehuanca estuvieron juntos en un acto público fue el 8 de octubre. Ambos dignatarios participaron de un evento de reactivación económica en la ciudad de La Paz. Con Evo Morales son escasas las apariciones públicas. El último encuentro del expresidente con su excanciller fue en la localidad de Puerto Villarroel, en Chapare, el 3 de septiembre. En ese acto ambos se lanzaron dardos. El vicepresidente buscaba reconciliación. Evo no se interesaba en la unidad; solo atacaba.

Otras funciones

En criterio del abogado y analista político Paúl Antonio Coca el anuncio del retiro del proyecto de ley contra ganancias ilícitas lo debió hacer Choquehuanca en su condición de cabeza de la Asamblea Legislativa y no la ministra de la Presidencia, María Nela Prada. Según el experto, esa acción evidencia que el vicepresidente no tiene poder de decisión dentro de la estructura gobernante.

Yo pensé que era una estrategia del MAS el aislamiento de Choquehuanca, pero no había sido así. A Choquehuanca le correspondía hacer cualquier anuncio relacionado con asuntos legislativos, no un ministro o ministra. ¿Por qué no lo hizo el vicepresidente? Eso es porque Choquehuanca no está en sintonía con el Ejecutivo”, consideró Coca.

Rolando Cuéllar es diputado del MAS. El legislador es un seguidor confeso de David Choquehuanca, ya que según su percepción el vicepresidente representa el ángulo más conciliador del partido gobernante. Cuéllar además es crítico del entorno de Evo Morales y auspicia la renovación en la dirigencia masista.

Contrario a la opinión emitida por Coca, el diputado oficialista aseguró que existe un nivel de coordinación y un “trabajo normal entre el vicepresidente y el presidente Arce”. El también vicepresidente de la Brigada Parlamentaria Cruceña evitó referirse a la relación entre Evo-Choquehuana. Solo dijo que hay hechos públicos que retratan lo que sucede.

El politólogo Marcelo Arequipa consideró que en el MAS no existen dos o tres tendencias internas que respondan a Morales, Choquehuanca o a Arce. “Veo a un Evo que ha podido modificar el estatuto (del MAS) de acuerdo con su propuesta, y a un David (Choquehuanca) metido en otra agenda”, señaló.

Arequipa también cree que en el partido oficialista existen tensiones derivadas de una polarización social, entre lo urbano y rural. “El MAS cambia el estatuto y le da prioridad al Pacto de Unidad, que son más organizaciones del área rural, y Evo, para intentar unificar constituye el Estado Mayor del Pueblo con organizaciones urbanas”, apuntó el experto.

Choquehuanca no acostumbra a llevar adelante reuniones con los legisladores del MAS. Participa de los gabinetes junto a Arce, pero hasta ahora no hubo una decisión fuerte que haya surgido por él.

La politóloga Patricia Veizaga consideró que el vicepresidente no tiene cabida en las decisiones del Gobierno ni del partido porque intentó buscar la reconciliación, algo que va en contrasentido -detalló- con los discursos de Luis Arce y de Evo Morales.

“Si no me equivoco fue el 6 de agosto su último discurso (de Choquehuanca) pidiendo unidad y reconciliación entre todos los bolivianos. Luego ya no mencionó nada y se metió a la narrativa del golpe porque se sentía aislado o tal vez presionado. No veo un vicepresidente estable, con poder de decisión. No vi a Choquehuanca hablar de ese proyecto de ley (en contra de ganancias ilícitas), no lo vi socializar. Pero sí lo hicieron los ministros”, dijo Veizaga.

Al interior del MAS existe una fricción por el apoyo que existe a Choquehuanca. El ala dura, que representa a Evo Morales, no responde los lineamientos del vicepresidente. Sí lo hacen los legisladores del área rural, en su mayoría del altiplano, con quienes la autoridad comparte actos.

Asesores del vicepresidente

Choquehuanca tiene como a sus dos principales colaboradores a exautoridades ligadas a Evo Morales y Álvaro García. Rubén Saavedra es el secretario general de la Vicepresidencia del Estado. Él fue ministro de Defensa en la segunda gestión de Morales y también director de la paralizada Dirección de Reivindicación Marítima (Diremar). Además, trabajó con Diego Pary, cuando éste era canciller del Estado.

Por Saavedra pasan todas las decisiones de la Asamblea Legislativa Plurinacional y de la Vicepresidencia. Tiene relación estrecha con Choquehuanca.

Además, como jefe de gabinete del vicepresidente está Rudy Flores, quien fue uno de los magistrados del Tribunal Constitucional que avaló la reelección de Morales y García. El abogado, luego de concluir su mandato en el TCP, pasó por varios cargos y llegó al servicio exterior junto a su esposa.

El diputado Alejandro Reyes, de Comunidad Ciudadana (CC), expresó su sorpresa porque Saavedra y Flores son parte del círculo privilegiado de Choquehuanca. El legislador consideró que el vicepresidente recibe mal asesoramiento de estas personas y que por eso se lo ve alejado del MAS.

“No puedo hablar de lo que pasa en el MAS, no me corresponde, pero si estoy sorprendido que a Choquehuanca le pongan como asesores a personas que fueron de confianza de Morales”, dijo Reyes.

ElDeber


Compartir Noticia

Comentarios