Bajo caudal del río Pilcomayo mantiene alerta a Villa Montes

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Por la sequía que afecta a la región del Gran Chaco, el caudal del río Pilcomayo se mantiene bajo, afectando a las poblaciones que viven en la ribera y que usan sus aguas como fuente económica. Si bien, la cuenca del Pilcomayo tiene numerosos afluentes, siendo los principales el río Tumusla y el Pilaya, datos del último reporte del sistema de monitoreo del Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología (Senamhi), en Villa Montes, indican que el afluente reportaba entre 1,50 a 1,80 metros.

El río Pilcomayo, en los últimos años, también se vio afectado por el elevado nivel de sedimento y la contaminación, lo que generó una disminución en la actividad piscícola en el territorio boliviano.

El déficit hídrico del Pilcomayo afecta también al Chaco paraguayo y argentino. Es así que en julio de 2020, a la altura de Pozo Hondo- Misión La Paz, se tuvo una altura media de 3,18 metros con un caudal promedio de 36,39 m3/s. En julio de 2019 el promedio de profundidad fue de 3,23 metros, con 45,19 M3/s. En julio de 2018 el caudal alcanzó un promedio de 3.5 metros, con un caudal de 56,86m3/s, de acuerdo a datos del Sistema de Alerta del Pilcomayo.

“Se puede observar que tanto las alturas medias del mes como el caudal aforado, es significativamente inferior a sus correspondientes de los inmediatamente anteriores. Da cuenta de la crítica situación de sequía en la cuenca alta, que se traduce en mucha menor disponibilidad de agua en la cuenca baja”, explicó Luís María de la Cruz, coordinador del Sistema de Alerta del Pilcomayo, en agosto al portal ‘ABC Color’ de Paraguay.

Cimar Saldaña, director de Gestión de Riesgos del municipio de Villa Montes, señaló que de acuerdo a los datos del sensor de medición del Senamhi en el Pilcomayo, los niveles del afluente son los más bajos que se tienen en los últimos años, aunque el caudal del río no perjudicó la pesca de la temporada.

“Por lo general el nivel variaba desde 1.50, 170 y 1,80 centímetros, niveles que se veían reflejados a veces a fines de septiembre u octubre, este año el nivel bajo se reporta desde hace más de un mes”, comentó. Al indicar que el nivel de agua que ingresa tanto a Paraguay y Argentina es escaso. “El bajo caudal del río afecta más al lado argentino y paraguayo, porque si bien a la altura de Villa Montes se tiene un nivel de 90 centímetros, aguas abajo llega entre 20 a 30 centímetros de agua”.

Pesca en el Pilcomayo

En tanto, desde la Dirección Departamental de Programa de Conservación y Desarrollo de la Fauna (Codefauna) se informó que en los próximos días se emitirá la resolución para la veda del río Pilcomayo, periodo que se prolongará hasta abril del 2021.

“Este año la pesca fue menor por la pandemia del coronavirus y empezó tarde, por eso también se retrasó la veda que estimo será desde el 20 de septiembre”, refirió el responsable de Codefauna, Eduardo Rueda.

Los cambios climatológicos, la sobreexplotación y el uso del agua para la agricultura y ganadería aguas abajo, han afectado el ciclo reproductivo de los peces, ocasionando una caída en los últimos años; sin embargo, Roberto Salazar, director del Servicio Regional Agropecuario (Seragro) Villa Montes, indicó que este año al no haber pesca masiva a causa de la pandemia del coronavirus, en territorio boliviano “llegó mucho pescado”, un aspecto que fue favorable para las familias de la zona.

“Hubo peces, pero hay una explicación lógica, no se ha aumentado los cardúmenes de peces, sino que fue menor la presión de pesca debido a la pandemia. Si este año hubiese sido una temporada normal sin pandemia por el Covid, y hubiésemos tenido libre acceso a todos los lugares, a Villa Montes hubiesen llegado muy pocos peces”.

Salazar también da cuenta que el nivel de agua del Pilcomayo en la zona es “muy bajo”, por lo que aguas abajo hay lugares en los que incluso no se tiene agua.


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