Bolivia, el peor país de América Latina en abordaje del cáncer, según estudio.

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¿Cuál es la situación de Bolivia en la atención de los pacientes con cáncer?   Según los hallazgos de un estudio, en 12 países de la región realizado por la Unidad de Inteligencia de The Economist (EIU, por sus siglas en inglés) con el apoyo de Roche América Latina, Bolivia  “ha comenzado  a prepararse para enfrentar el crecimiento del cáncer, pero aún queda mucho por hacer”. 

Pero, luego de  un exhaustivo análisis de 45 variables involucradas en el control del cáncer, investigadores concluyeron que  Bolivia  está última en la tabla de posiciones del Índice de Preparación para el Abordaje del Cáncer en América Latina (ICP, por sus siglas en inglés).  El país tiene  baja puntuación en las tres dimensiones analizadas (Políticas y planificación; Servicios de salud y Sistemas de salud y Gobernanza).

 En el estudio, realizado además en Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, Ecuador, México, Panamá, Paraguay, Perú y Uruguay, Bolivia se ubicó en  el puesto número  12 en el área de “Políticas y planificación”, seguido por el lugar número 11  en “Sistemas de salud y Gobernanza”.

Según  el informe, al que tuvo acceso Página Siete,  la falta de un Plan Nacional de Control del Cáncer (PNCC), de investigación y de lineamientos clínicos para el manejo del cáncer son las principales debilidades halladas  en Bolivia para enfrentar a esta problemática que crece y es la segunda causa de muerte en el país. “La alta incidencia y mortalidad de cáncer de cuello de útero, una enfermedad que puede prevenirse, marca la necesidad de abordar la problemática en forma integral”, añade.

Los resultados se presentaron en el marco del evento  War On Cancer LATAM 2019, organizado en octubre por The Economist Group. Como áreas en común para mejorar el control del cáncer en América Latina, el informe destacó que, aunque los PNCC están evolucionando en la región, es preciso sostenerlos con recursos financieros que aseguren su implementación.
 
La investigación realizada  por   The Economist Intelligence Unit, con el apoyo de   Roche, analiza  los hallazgos del Índice de preparación para el abordaje del cáncer (ICP por las siglas en inglés. Se fundamenta también una amplia gama de datos relevantes respecto a la política y el control del cáncer.

“El ICP pretende hacer posible una comparación de las iniciativas a nivel nacional y, más aún, dar inicio a un debate sobre las mejores prácticas para abordar el desafío del cáncer”, se  lee en el informe. Este  trabajo se basa en las ideas de una serie de entrevistas a expertos, así como también en una importante investigación documental realizada por The Economist Intelligence Unit.

 De acuerdo con  los hallazgos fundamentales del informe,  el desafío del cáncer está creciendo y es un fenómeno que da cuenta de las desigualdades en la región.  Según el Centro Internacional de Investigaciones sobre el Cáncer (IARC),  en 2018 se registraron  alrededor de 1.400.000 nuevos casos de cáncer y más de 670 mil muertes en América Latina y el Caribe. “ Impulsadas por el envejecimiento de la población, las cifras seguirán aumentando”. 

 El IARC estima que los casos nuevos llegarán a casi  dos millones en el año 2030, mientras que las muertes alcanzarán alrededor de 980 mil, un aumento del 40% y 46% respectivamente. Desde un punto de vista global, la región tiene la cuarta incidencia más alta de cáncer (estandarizada por edad cada 100 mil personas), después de Oceanía, América del Norte y Europa, y está por encima de Asia y África. Está en sexto lugar en la escala de mortalidad.

Los cálculos del Instituto de Sanimetría y Evaluación de Salud (IHME) revelan que entre 2010 y 2017 (últimos datos disponibles) el porcentaje de muertes por cáncer, entre todas las causas posibles, aumentó en el conglomerado de América Latina y el Caribe. Dentro del grupo de 12 países examinados en este informe, el porcentaje aumentó, aunque sea marginalmente en algunos casos, en todos menos uno de los países analizados (Uruguay).

 Aunque se estima que el cáncer es la segunda causa de muerte en la mayoría de los países (después de las enfermedades cardiovasculares en general), ya es la causa principal en Perú.

 Gustavo Sarria, subdirector del Instituto Nacional de Enfermedades Neoplásicas de Perú, explicó que  “el cáncer se está convirtiendo en una de las máximas prioridades, pero todavía no hay suficiente planificación y proyección para el control de la enfermedad”. 

Los  nuevos tipos más comunes de cáncer (casos totales) en la región son los cánceres de mama, próstata y colorrectal, mientras que los cánceres de pulmón, colorrectal y próstata son los que presentan la mayor mortalidad. Los tres cánceres más comunes entre las mujeres (casos totales) son los de mama, colorrectal y de cuello uterino, mientras que entre los hombres son los de próstata, colorrectal y de pulmón.

Las últimas estimaciones del IARC revelan dos patrones. Por ejemplo, el cáncer colorrectal es particularmente común en algunos de los países más desarrollados del grupo, como Argentina, Chile y Uruguay. En el caso de  América del Sur y otras zonas en transición, se observaron  algunos de los aumentos más rápidos en la incidencia del cáncer de mama.  
 

¿Qué sucede en Bolivia? De acuerdo con el estudio, al igual que Paraguay, el cáncer de cuello uterino, un cáncer prevenible en gran medida, está en la cima de las estimaciones de incidencia y mortalidad, más coincidente con los perfiles de países de bajos ingresos.

En América Latina, el cáncer de cuello uterino es el cuarto tipo de cáncer más común por tasa de incidencia (cada 100 mil personas). Solo en África es más común (tasa estandarizada por edad cada 100 mil personas).

 La Organización Panamericana de la Salud (OPS) informa que  cada año en la región de América Latina y el Caribe, más de 56.000 mujeres reciben un diagnóstico de cáncer de cuello uterino y más de 28.000 mueren. Esto sucede a pesar del hecho de que se sabe que la vacuna contra el VPH previene el 70% de los cánceres cervicales.

Wilson Merino Rivadeneira, coordinador de la Red Nacional Acuerdo Contra el Cáncer de Ecuador,  dijo  que el hecho de que aún las mujeres pierdan la vida a causa del cáncer de cuello uterino “refleja   las grandes desigualdades en materia de salud, la falta de acceso para las personas en condiciones de pobreza”.

Hay diferencias en los subsistemas de atención sanitaria 
Hay grandes contrastes en  la región 

Según  la investigación  Preparación para el abordaje del cáncer en América Latina, elaborado por  The Economist,    hay  enormes disparidades en la región, tanto entre como dentro de los países, con marcados contrastes entre las zonas rurales y urbanas, y ricas y pobres, así como según los subsistemas de atención sanitaria (público y  privado).

“Este reporte destaca, entre otros temas fundamentales, cómo la participación de distintos sectores, incluyendo a los pacientes, la ciudadanía, el sector privado y los especialistas, puede mejorar las políticas de control del cáncer”, dijo Rolf Hoenger, Area Head, Roche Pharma Latin América.

 “Desde Roche somos conscientes de la importancia de sumar esfuerzos y siempre alentamos la colaboración entre los distintos actores de la salud, ya que la problemática del cáncer no puede resolverse unilateralmente”, indicó. 

Los programas de prevención, desde medidas contra el tabaquismo y planes de vacunación hasta promoción de hábitos saludables, requieren financiamiento sostenido y monitoreo de resultados. 

Otra área vital es la de registros del cáncer, que resultaron ser el mejor indicador de políticas y planificación adecuada para el control de la enfermedad. Por ejemplo,  en los países con mejores registros, se observaron mejores resultados. 

Según  el estudio,  garantizar fondos para su puesta en marcha y funcionamiento es el primer paso para la formulación de políticas públicas acordes a la realidad epidemiológica del país.

Además de invertir más dinero, hace falta trabajar en la eficiencia del uso de recursos, dijo en el  informe André Cezar Medici, economista de salud del Banco Mundial.  “Es importante revisar la eficiencia de los programas actuales y mejorar los resultados en cáncer con el nivel actual de financiamiento, antes de dedicarle más recursos”, añadió.
 

Los tres dominios analizados   en el estudio

  • Políticas y planificación  Medidas que están en manos de quienes formulan políticas públicas (planes nacionales de control del cáncer; registros de cáncer de base poblacional; investigación oncológica; control del tabaco; estilo de vida y dieta).
  •  Servicios de salud Actividades para la atención oncológica dentro de los sistemas de salud (vacunación, monitoreo, disponibilidad de servicios de atención; guías de atención clínica; atención centrada en el paciente).
  •  Sistemas de salud y Gobernanza Medidas de gestión de las políticas de salud que impactan en la atención del cáncer, ya que la problemática no puede abordarse sólo enfocándose en lo oncológico (voluntad política, infraestructura, acción intersectorial).Estos dominios incluyen desde la existencia de políticas que alientan la actividad física hasta la disponibilidad de cuidados paliativos en el sector público.

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